En un lugar
de paz y tranquilidad se encuentra un antiguo molino harinero
de época árabe, situado en la laguna de El Padul,
dentro del Parque Natural de Sierra Nevada. En las inmediaciones
de este hermoso paraje se pueden visitar la fuente del Mal Nombre
y la vía íbero romana, disfrutando a 1a vez de
excelentes vistas a Sierra Nevada en un espacio protegido por
ser uno de los pocos humedales de la provincia, además
de encontrarse sólo a 2 Km. del casco urbano y a 20 Km.
de Granada capital.
Este hermoso y encantador
cortijo de unos 400 m. cuenta con diversas clases de árboles
frutales: nogueras centenarias, higueras, membrillos, perales,
cerezos...
El edificio está
recién restaurado, conservando sus materiales primitivos,
como las tejas árabes, paredes encaladas, suelo de barro
y el mismo mobiliario que antiguamente ocupaba este agradable
y acogedor espacio.

En cuanto
al propio molino hay que decir que se ha conservado toda su
maquinaria en perfecto estado y, además, se ha añadido
un pequeño museo etnográfico.
Cuenta con un jardín
de 600m. y piscina de 6x3 m.; además hay que destacar que
de las muchas cualidades de este cortijo, la más significativa
es la cantidad de agua que hay en la zona.
Un río, con
peces y patos, atraviesa el edificio y hay un pequeño lago,
nacimientos, fuentes y pilares, todo ello acompañado por
una hermosa y muy andaluza flora, destacando los geranios, planta
típica granadina que no puede faltar en este único
y emblemático paraje.